última escritura interior
15/5/2008  El manipulador
  Paul Preston recuerda en "El gran manipulador" que el padre de Franco era masón. Franco odiaba obsesivamente a los masones porque odiaba a su padre. O al revés. Da igual. Franco odiaba a media humanidad. ¿Los judíos? También. Franco era español y como todos los españoles era el producto de una mezcla desigual de cristiano, moro y judío. Franco se odiaba a sí mismo: inventó, después de matarlo, un padre, una cruzada, un régimen y hasta una mediocre personalidad manipuladora y mesiánica. Le teníamos miedo no tanto a él como a sus esbirros, algunos de los que todavía detentan cierto poder.
 
 
nota legal