escritura interior
  
 
  19/07/2014  No miren atrás
 

¿Era necesario invadir Irak para acabar con Sadam Hussein? ¿Pudieron haber localizado y matado al dictador iraquí comandos especiales (Seals) aptos para una misión como la que posteriormente se llevaría a cabo para asesinar a Osama Bin Laden?
Esta pregunta me la hago ahora mismo con motivo de la invasión de Gaza por tropas israelíes. ¿Es que un país armado hasta los dientes que dispone de unos temibles y eficaces comandos no es capaz de localizar a los palestinos -sean o no terroristas- que lanzan misiles a la población civil judía?
Uno diría que sí. Que están capacitados para esas  misiones por arriesgadas que sean. Y que no hace falta masacrar al pueblo palestino invadiendo Gaza con un enorme ejército y toda clase de maquinaria bélica para acabar con los misiles, los túneles y todo eso que tanto daño les hace.
El presidente de Estados Unidos apoya la invasión. Y lo hace sin reservas. Aprueba la movilización de 30.000 soldados a los que se unirán 18.000 reservistas. Van a matar un mosquito con bombas atómicas. Y si pudieran, estas bombas que tiene a punto Israel, devastarían Palestina.
Los muertos son un mal menor cuando son muertos del enemigo. Los niños muertos son un daño colateral cuando son niños del enemigo.
El objetivo es invadir un territorio. Es castigar a la población y matar, si pueden, a sus líderes.  De paso hay que  arrasar lo que convenga arrasar. El negocio de la destrucción es uno de los más rentables. Una invasion no se llevaría a cabo si no fuera rentable.
Mientras EE UU apoye esta invasión, Europa  debe mirar hacia otro lado. Solo se trata de repetir la aventura de Irak en Oriente Medio donde, no olvidemos,  el Papa y el vicepresidente norteamericano estuvieron recientemente no sabemos si para apaciguar o para envalentonar a israelíes y palestinos.
Seguramente no lo sabremos nunca. Pero la  visita fue un éxito publicitario. A la vista están los espléndidos resultados.

  16/07/2014  Libres e iguales, pues qué bien...
 

Supongamos que el desastre que anuncian los firmantes del documento contra la secesión catalana fuera de la magnitud descrita;  supongamos que la violencia estalla y que Rajoy ordena que Mas sea detenido y sus seguidores inmovilizados... ¿qué ocurriría al cabo de cierto tiempo?
Nada.
Cataluña separada pero sin lograr l independecia desearía anexionarse nuevamente al Reino de España. Y el Rey Felipe y las autoridades y los firmantes del manifiesto (entre ellos Tersch, Jimenez Losantos y otros intelectuales liberales capitaneados por Vargas Llosa) los recibirían como al hijo pródigo en las Sagradas Escrituras.
Aquí el problema no es el separatismo sino los motivos que lo alientan. El problema no son los catalanes sino los gobernantes del Reino y sus amigos, todos ellos desautorizados por la corrupción y los abusos de poder que les caracteriza. El problema es una Constitución que se deshace por la carcoma. Y lo demás sólo son llamadas desesperadas de atención, siempre desatendidas por quienes deberían al menos escuchar a los reclamantes.
Mano dura y mentes duras.
Creo que lo que diga Europa sobre los males que aguardan a una Cataluña separada no deben tomarse en cuenta. Es la misma perorata de los agoreros dirigida a una mujer harta de su pareja  y avergonzada de su marido cuando dice que se quiere separar porque no aguanta más. El Estado es la Iglesia: el divorcio no está permitido.
Pues la separación se producirá si tiene que producirse. Y esto lo saben en un lado y otro.

  15/07/2014  Furia y sangre
 

El poeta Ramón Irigoyen comenta mi libro Molestia aparte en su columna (7 de julio) del Diario de Navarra. Primero habla de los encierros, Hemingway y el chupinazo. Después de una novela de Anatole France titulada Tais y, por último, de mis Diarios 2001-2005.
De mis Diarios opina que la edición, a cargo de María Robledano, es excelente. Lo cual es cierto. Y del contenido opina que hablo "con furia  de docenas de personajes públicos del mundo literario, empresarial y político". Añade que "los ataques son despiadados. Quien busque sangre la encontrará aquí en abundancia"  (…)  "El libro es salvaje. Por tanto se lee, aunque uno discrepe de algunos juicios, con pasión".
Aprecio este comentario todavía más por haberse  publicado  en el periódico de Pamplona nada menos que el 7 de julio, primer día de los encierros de San Fermín. Y me veo   enrollado en ese periódico  que algún mozo utilizaría para protegerse el trasero de las astas de un toro bravo. Siento emoción.
Veo a Ramon Irigoyen en un video (youtube)  detrás de una mesa explicando cómo es su blog, su obra publicada y los premios recibidos. Está satisfecho, no hay duda, cuando habla del Papa Bededicto XVI y del Espíritu Santo para introducirnos con fino humor navarro, en  su escritura electrónica.
Su  intervención es larga y cuando suena  el teléfono debo silenciar a Irigoyen  para atender  la llamada entrante, aunque  sin dejar por ello de ver al  poeta que, por momentos, se parece  más y más a un locutor de televisión autonómica. 
Después, me pregunto qué tendrá que ver que un libro sea salvaje -como asegura el poeta que es el mío- para que quien lo lea tenga que leerlo con pasión. Yo lo leería con frialdad. Tampoco estoy convencido de que en mis Diarios haya sangre en abundancia, con la falta que hace en los hospitales.
Pero la última frase de esta simpática columna me gusta mucho. Reza así: "Dejémoslo aquí y que no decaiga la fiesta".

  15/07/2014  Unas veces vulnerable, otras canalla.
 

No tener que deber nada a nadie, ni siquiera a uno mismo. ¿Sería esto un ideal o una condena?
Leo la página de Raymond Chandler (Cartas y ensayos) dedicada a la muerte de su esposa. Es una página llena de agradecimiento a la mujer con la que compartió 30 años de su vida. Agradecimiento y culpa. Admiración y nostalgia.
Chandler se hundió en el alcohol y cayó en la depresión psíquica. Fue ingresado en un manicomio, que es como se llama y se llamará siempre a esa clase de encierro. Había intentado suicidarse. Sobrevivió pero ya no sería el mismo hombre que antes, ni el mismo escritor que había sido y triunfado. Iba hacia el abismo. No de cabeza sino haciendo eses.
Esta  es quizá la mejor página que escribió Raymond Chandler. No hay ornamentos. Es una hoja de papel expuesta al extravío  a la destrucción. No es mas que una carta.
Pero esta es la escritura que me interesa. La que alecciona a cualquier escritor que desea llegar a los demás sin separarse jamás de sí mismo.  Sin temor a mostrarse vulnerable unas veces, canalla otras.
El resto es únicamente un pasatiempo mejor o peor remunerado. O en absoluto remunerado. Todo escritor fiel a sí mismo lo sabe.
De manera que vuelvo a leer la página.

  13/07/2014  Miguel Hernández
 

"A lo sonoro llega la muerte
como zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedras y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta".

Y este aforismo: "Se me ha olvidado Dios".

Prosas líericas y aforismos (Miguel Hernández)  edición de Mª de Gracis Ifach, 1986)

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