escritura interior
  
 
  01/08/2014  Primera y segunda parte
 

En mi caso, al menos,  la vida tiene (o tuvo) dos partes: una primera parte totalmente perdida y una segunda parte que, sin la primera parte,  la consideraría igualmente perdida.

  29/07/2014  Artur Mas, al paro político
 

No importa que Artur Mas, que se declara "hijo político" de Pujol -ni siquiera es su yerno- declare sentir pena, compasión y dolor por el ex presidente de la Generalitat.  Unicamente un cínico puede decir eso. Lo que debería importarle a Mas es que Pujol y su prole hayan robado y mentido a los ciudadanos. Y  sentir pena y compasión por estos, no por aquél. Y Mas debería recalcar que el  comportamiento delictivo de Pujol no se puede saldar renunciando a los privilegios, honores y dinero público que nunca mereció recibir.  Importa que en lugar de gimotear por el padre político lo mate políticamente, hablando en público. Y sea el primero en instarle a devolver todo lo que sustrajo ilícitamente a escondidas.

Si Mas se sintiera libre de toda complicidad, debería querellarse contra el ex Honorable y abandonar él mismo, inmediatamnte, el cargo que ostenta. Debería guardar cola en la oficina del desempleo político. O, si lo prefiere, sumarse a la de los familiares que visitan a sus parientes en la cárcel.


  28/07/2014  Los diarios de JR Ribeyro
 

Eran difíciles de encontrar. Los editó en un solo volumen de 680 páginas Seix Barral. No han sido reeditados desde el año 2008. Me puse en contacto con Seix y me dijeron que lamentándolo mucho no disponían de ejemplares. Me aconsejaron pedirlo a Iberlibro, que compra, guarda y luego vende.
No fue necesario ya que después de consultar en las grandes y mal abastecidas librerías españolas sin reultado alguno (tienen otras obras del mismo autor, pero no esta) busqué en la acogedora y auténtica librería que lleva el nombre de Antonio Machado (Madrid).  Llamé y una voz que resultó familiar dijo: "Sí, tenemos un ejemplar".  Pedí al librero que reservase a mi nombre ese único y en cierto modo precioso  ejemplar porque una persona iría a retirarlo  al día siguiente.

Hoy empecé  la lectura  de La tentación del fracaso con ansiedad pero también con desconfianza.  Los  elogios apasionados que últimamente me habían llegado  (Jordi Gracia, por ejemplo, en una reseña del libro sobre el boom sudamericano, RBA, lo califica de "impagable") siempre me echan  para atrás. Me hago ilusiones y rara vez logro satisfacerlas.
Pues bien,  cuando llevo leídas 90 páginas, que es cuando un libro  demuestra ser lo que es, me siento decepcionado.
Y me pregunto: ¿remontará el interés cuando llegue,  por ejemplo, a la página 200? ¿O habré de acostumbrame al  catálogo de quejas y lamentaciones que Ribeyro, todavía joven y en los años 50, prodiga en torno a sus desdichas personales, sus frustraciones literarias, sus encuentros amorosos y penalidades económicas?
Es pronto para saberlo. Ahora debo ser el lector del diarista Ribeyro a quien nadie ha contaminado  con alabanzas o reproches desmedidos.  Porque el prólogo de Ramón Chao,  como el  de Santiago Gamboa (el libro lleva dos prólogos) son extraordinariamente elogiosos.

Yo tengo la costumbre de hacer  anotaciones al margen de los libros que leo a medida que los leo.  Es la única forma de comunicarme con el autor, sobre todo si el autor  está físicamente muerto pero  su obra sigue viva.   Julio Ramón Ribeyro enfermó de cáncer  con 65 años y murió en 1994 "abandonado a sí  mismo" y embargado por la tristeza, según refiere Ramón Chao.

Señalo estas entradas de Ribeyro: "Gregorio Marañón me ha abierto los ojos a una realidad presentida: 'Todo diario es un lento suicidio'. Soy muy cobarde para quitarme la vida (...) el mundo es más atractivo (que mi yo).  Debo volcarme en él" (pag, 13) También  anota (pág. 39) que "para un sudamericano más fácil es hacer una revolución que escribir una novela",  apreciación muy personal que más de un conocido escritor  peruano desmentiría.

El 1 de enero de 1955  hace balance en pocas palabras del año anterior que considera "el más importante de mi vida. He conocido la abundancia y la necesidad, la soledad y el amor, la desesperación y el delirio. Un año de experiencias profundas y terribles contrastes. He viajado, amado, escrito, leído. No puedo quejarme".  Y yo  no puedo dejar de anotar al margen:  ¡Pues hasta aquí no haces otra cosa que quejarte, amigo!

Vuelve a al tono quejumbroso el 24 de marzo al confesar  que "he empeñado todo lo que tenía de valor. Me he quedado solo con un vestido y mis libros, naturalmente. Hoy he podido cortarme el pelo, después de tres meses de usar una peluca abyecta. Trabajo con entusiasmo en mi novela".  Pero, cuidado, porque dos meses despues dice: "¡Qué miseria de vida! he pasado una noche sin dormir, caminando por las calles de Madrid porque no tenía alojamiento. Recién he conseguido un cuartito en la calle Santa Clara  (...) Me pregunto si vale la pena estar así sufrido, golpeado, humillado. ¿Cuál será la compensación de todo este sacrificio?".

Pero en la última línea de ese párrafo, Ribeyro reconoce como un anticipo de esa anhelada  compensación que "una pensionista bonita pasa insistentemente bajo mi ventana".



  19/07/2014  No miren atrás
 

¿Era necesario invadir Irak para acabar con Sadam Hussein? ¿Pudieron haber localizado y matado al dictador iraquí comandos especiales (Seals) aptos para una misión como la que posteriormente se llevaría a cabo para asesinar a Osama Bin Laden?
Esta pregunta me la hago ahora mismo con motivo de la invasión de Gaza por tropas israelíes. ¿Es que un país armado hasta los dientes que dispone de unos temibles y eficaces comandos no es capaz de localizar a los palestinos -sean o no terroristas- que lanzan misiles a la población civil judía?
Uno diría que sí. Que están capacitados para esas  misiones por arriesgadas que sean. Y que no hace falta masacrar al pueblo palestino invadiendo Gaza con un enorme ejército y toda clase de maquinaria bélica para acabar con los misiles, los túneles y todo eso que tanto daño les hace.
El presidente de Estados Unidos apoya la invasión. Y lo hace sin reservas. Aprueba la movilización de 30.000 soldados a los que se unirán 18.000 reservistas. Van a matar un mosquito con bombas atómicas. Y si pudieran, estas bombas que tiene a punto Israel, devastarían Palestina.
Los muertos son un mal menor cuando son muertos del enemigo. Los niños muertos son un daño colateral cuando son niños del enemigo.
El objetivo es invadir un territorio. Es castigar a la población y matar, si pueden, a sus líderes.  De paso hay que  arrasar lo que convenga arrasar. El negocio de la destrucción es uno de los más rentables. Una invasion no se llevaría a cabo si no fuera rentable.
Mientras EE UU apoye esta invasión, Europa  debe mirar hacia otro lado. Solo se trata de repetir la aventura de Irak en Oriente Medio donde, no olvidemos,  el Papa y el vicepresidente norteamericano estuvieron recientemente no sabemos si para apaciguar o para envalentonar a israelíes y palestinos.
Seguramente no lo sabremos nunca. Pero la  visita fue un éxito publicitario. A la vista están los espléndidos resultados.

  16/07/2014  Libres e iguales, pues qué bien...
 

Supongamos que el desastre que anuncian los firmantes del documento contra la secesión catalana fuera de la magnitud descrita;  supongamos que la violencia estalla y que Rajoy ordena que Mas sea detenido y sus seguidores inmovilizados... ¿qué ocurriría al cabo de cierto tiempo?
Nada.
Cataluña separada pero sin lograr l independecia desearía anexionarse nuevamente al Reino de España. Y el Rey Felipe y las autoridades y los firmantes del manifiesto (entre ellos Tersch, Jimenez Losantos y otros intelectuales liberales capitaneados por Vargas Llosa) los recibirían como al hijo pródigo en las Sagradas Escrituras.
Aquí el problema no es el separatismo sino los motivos que lo alientan. El problema no son los catalanes sino los gobernantes del Reino y sus amigos, todos ellos desautorizados por la corrupción y los abusos de poder que les caracteriza. El problema es una Constitución que se deshace por la carcoma. Y lo demás sólo son llamadas desesperadas de atención, siempre desatendidas por quienes deberían al menos escuchar a los reclamantes.
Mano dura y mentes duras.
Creo que lo que diga Europa sobre los males que aguardan a una Cataluña separada no deben tomarse en cuenta. Es la misma perorata de los agoreros dirigida a una mujer harta de su pareja  y avergonzada de su marido cuando dice que se quiere separar porque no aguanta más. El Estado es la Iglesia: el divorcio no está permitido.
Pues la separación se producirá si tiene que producirse. Y esto lo saben en un lado y otro.

  ver más escritura interior
 
nota legal
comment pirater un compte facebook